13 Porque yo, el Señor tu Dios,
te he tomado de la mano;
yo te he dicho: "No tengas miedo, yo te ayudo."»
14 El Señor afirma:
«Israel, pueblo de Jacob,
por pequeño y débil que seas,
no tengas miedo; yo te ayudo.
Yo, el Dios Santo de Israel, soy tu redentor.41.14 El término traducido por redentor, heb. goel, designa en primer lugar al pariente más cercano, que tenía la obligación de socorrer al miembro de su familia que había perdido su libertad o su patrimonio familiar (cf. Lv 25.47-49, y véanse Ex 6.6 n.; Rt 2.20 n.; Jer 32.7 n.). Al aplicar este vocablo al Dios de Israel, el profeta sugiere que el Señor va a rescatar a su pueblo de la esclavitud y a devolverle la tierra de la que había sido despojado. Cf. Is 54.5-8.