Sufrimientos y triunfo del siervo del Señor#52.13—53.12 En el cuarto «Cántico del Siervo sufriente» hay una notable contraposición entre los sufrimientos a que él fue sometido injustamente y su victoria final. Muchos creyeron al principio que el Señor le había infligido un horrible castigo (cf. 53.4), pero luego reconocieron que los culpables eran ellos, y que el Siervo era inocente. En realidad, esos sufrimientos formaban parte de los planes de Dios (cf. 53.10) y sirvieron para reparar los pecados de la multitud (53.5). Al final del poema (53.10-12) se habla de la gloriosa recompensa concedida al Siervo por haber soportado pacientemente una pena inmerecida, a causa de los pecados cometidos por otros. Véase Is 42.1-9 n.
13 Mi siervo tendrá éxito,
será levantado y puesto muy alto.