Ofrecimiento generoso del Señor
1 «Todos los que tengan sed, vengan a beber agua;55.1-2 Cf. Eclo 24.19-22;Jn 7.37-38; Ap 21.6; 22.17.
los que no tengan dinero, vengan,
consigan trigo de balde y coman;
consigan vino y leche sin pagar nada.
2 ¿Por qué dar dinero a cambio de lo que no es pan?
¿Por qué dar su salario por algo que no deja satisfecho?
Óiganme bien y comerán buenos alimentos,
comerán cosas deliciosas.55.1-2 Por la vivacidad de su estilo, se ha comparado esta invitación con los gritos de los aguateros y de otros vendedores, tan comunes en el Oriente próximo. Compárese también Pr 9.1-6, donde la Sabiduría personificada invita a los transeúntes a participar de su banquete.
3 Vengan a mí y pongan atención,
escúchenme y vivirán.
Yo haré con ustedes una alianza eterna,55.3 Alianza eterna: Véase Jer 31.31 nota; cf. Is 61.8; Jer 32.40; Ez 16.60.
cumpliendo así las promesas que por amor hice a David.55.3 Acerca de las promesas que el Señor hizo a David, cf. 2 S 7.4-16; 23.5; 1 R 8.23-26; Sal 89.27-37(28-38); Hch 13.34. Ahora el Señor anuncia que estas promesas, hechas originariamente a David como rey de Israel, serán para todo el pueblo.
4 Yo lo puse a él como testigo para las naciones,
como jefe e instructor de los pueblos.
5 Tú llamarás a pueblos desconocidos;
pueblos que no te conocían irán corriendo a ti,
porque yo, tu Señor, el Dios Santo de Israel,
te he honrado.
6 »Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo,
llámenlo mientras está cerca.