10 «Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo,
y no vuelven allá, sino que empapan la tierra,
la fecundan y la hacen germinar,
y producen la semilla para sembrar
y el pan para comer,55.10 Cf. 2 Co 9.10.
11 así también la palabra que sale de mis labios
no vuelve a mí sin producir efecto,
sino que hace lo que yo quiero
y cumple la orden que le doy.55.10-11 La imagen de la lluvia que fecunda la tierra y hace brotar la vegetación es particularmente apropiada para describir la eficacia de la palabra de Dios. Compárese este texto con el de Heb 4.12-13, donde el poder y eficacia de la palabra divina se expresa con la imagen de la espada de doble filo.