3 Y se decían el uno al otro:
«Santo, santo, santo es el Señor todopoderoso;6.3 Santo, santo, santo: La triple repetición tiene la fuerza de un superlativo. Conocida como el «trishagion», esta aclamación ha pasado a formar parte del culto cristiano. Cf. Ap 4.8.
toda la tierra está llena de su gloria.»