Segundo mensaje: el nacimiento de Emanuel
10 El Señor dijo también a Ahaz: 11 «Pide al Señor tu Dios que haga un milagro que te sirva de señal,7.11 La comparación con otros pasajes de Isaías (8.18; 20.3; 37.30; 38.7-8) muestra que la palabra señal no se refiere necesariamente a un milagro. Lo verdaderamente decisivo es que la señal sea un hecho presente o cercano, cuya realización garantiza que en un futuro más lejano se cumplirá lo anunciado por el profeta. En este caso, el objeto del anuncio profético era la derrota de los reyes que intentaban destronar al descendiente de David (cf. Is 7.4-7). Cf. Ex 4.9,17. ya sea abajo en lo más profundo7.11 En lo más profundo: Lit. en lo profundo del sheol o morada de los muertos (véanse Sal 6.5[6] n. y Reino de la muerte en el Índice temático). o arriba en lo más alto.»
12 Ahaz contestó: «No, yo no voy a poner a prueba al Señor pidiéndole una señal.»7.12 Cf. Dt 6.16. El v. siguiente hace ver que esta respuesta del rey, aparentemente piadosa, no era más que un pretexto.
13 Entonces Isaías dijo:
«Escuchen ustedes, los de la casa real de David.7.13 Los de la casa real de David: Isaías se dirige al rey Ahaz, representante de la dinastía davídica.
¿Les parece poco molestar a los hombres,
que quieren también molestar a mi Dios?
14 Pues el Señor mismo les va a dar una señal:
La joven7.14 La joven: El texto hebreo emplea aquí la palabra alma, que en otros contextos se ha traducido por muchacha o jovencita (cf. Gn 24.43; Ex 2.8; Sal 68.25[26]; Cnt 6.8). Ese término designa a una muchacha joven, en edad de contraer matrimonio o incluso casada. La palabra virgen, que aparece en algunas traducciones, corresponde a la versión griega de los Setenta (LXX). Véase Is 7.14 nota. está encinta
y va a tener un hijo,7.14 La identificación de este niño ha sido objeto de muchas discusiones, pero la gran mayoría de los intérpretes modernos considera que la señal dada por el profeta (véase Is 7.11 nota) debía ser un acontecimiento cercano. De lo contrario, Ahaz no habría podido recibir esa señal como prueba de que los reyes de Damasco y Samaria fracasarían en el intento de arrebatarle el trono al descendiente de David. Por tanto, la madre del niño debió ser una mujer conocida de Ahaz, muy probablemente su propia esposa.
al que pondrá por nombre Emanuel.7.14 Años más tarde, la versión griega de los Setenta (LXX) tradujo el heb. alma (véase Is 7.14 nota) por la palabra griega parthenos, que significa virgen. De este modo, el texto de Isaías se enriqueció con una perspectiva mesiánica que no poseía en su forma original. Esta relectura mesiánica no carecía por completo de fundamento, porque las palabras de Isaías se fundaban en la promesa del Señor a David, es decir, en una palabra profética que contenía como en germen toda la esperanza mesiánica de Israel (véase 2 S 7.16 n.). Por eso, Mt pudo citar esta profecía como anuncio de la concepción virginal de Jesús (véase Mt 1.23 nota).,7.14 Emanuel significa, en heb., Dios (está) con nosotros. Este nombre simbólico reafirmaba una vez más la protección divina para la dinastía real y para el pueblo.