4 Un río alegra con sus brazos la ciudad de Dios,46.4(5) La mención de este río trae a la memoria el río que nacía en el jardín de Edén y que luego se dividía en cuatro brazos (Gn 2.10). Cf. también Ez 47.1-12; Jl 3.18(4.18); Zac 14.8; Ap 22.1-2.
la más santa de las ciudades del Altísimo.
5 Dios está en medio de ella, y la sostendrá;
Dios la ayudará al comenzar el día.46.5(6) La liberación llega al comenzar el día, del mismo modo que los israelitas, al salir de Egipto, fueron liberados de sus perseguidores al amanecer (Ex 14.27; cf. 2 R 19.35).