Nuestro Dios está en el cielo#Salmo 115 Este salmo es una profesión de fe en el único Dios, en abierta polémica con el politeísmo y la idolatría de los pueblos vecinos. Los vv. 4-6,8-11 se vuelven a encontrar casi textualmente en Sal 135.15-20. El Sal 115 pertenece a la llamada colección de himnos «Halel»; véase Sal 113 nota.
1 Señor,
glorifícate a ti mismo, y no a nosotros;
¡glorifícate, por tu amor y tu verdad!
2 ¿Por qué han de preguntar los paganos
dónde está nuestro Dios?115.2 Sal 42.3(4),10(11); 79.10; Jl 2.17; Miq 7.10.
3 Nuestro Dios está en el cielo;
él ha hecho todo lo que quiso.
4 Los ídolos de los paganos son oro y plata,
objetos que el hombre fabrica con sus manos:
5 tienen boca, pero no pueden hablar;
tienen ojos, pero no pueden ver;
6 tienen orejas, pero no pueden oír;
tienen narices, pero no pueden oler;
7 tienen manos, pero no pueden tocar;
tienen pies, pero no pueden andar;
¡ni un solo sonido sale de su garganta!
8 Iguales a esos ídolos
son quienes los fabrican
y quienes en ellos creen.115.4-8 La polémica contra los ídolos aparece con frecuencia en los escritos proféticos (Is 40.18-20; 44.9-20; Jer 10.3-16; Os 8.5-6). Más tarde fue continuada especialmente por los judíos dispersos fuera de Palestina, preocupados por reafirmar y extender su fe monoteísta en los ambientes paganos. (Sab 13.10—14.31; Bar 6.3-72). Cf. Sal 135.15-18; Ap 9.20.
9 Israelitas, ¡confíen en el Señor!
Él nos ayuda y nos protege.
10 Sacerdotes,115.10 Sacerdotes: Lit. familia de Aarón, el primer sumo sacerdote que tuvo el pueblo de Israel. Igualmente en el v. 12. Cf. Lv 8—9. ¡confíen en el Señor!
Él nos ayuda y nos protege.
11 Ustedes que honran al Señor, ¡confíen en él!
Él nos ayuda y nos protege.
12 ¡El Señor se ha acordado de nosotros
y nos bendecirá!
Bendecirá a los israelitas,
bendecirá a los sacerdotes,
13 bendecirá a los que lo honran,
a grandes y pequeños.Ap 11.18;19.5.
14 ¡Que el Señor les aumente la descendencia
a ustedes y a sus hijos!
15 ¡Que el Señor, creador del cielo y de la tierra,
les dé a ustedes su bendición!115.12-15 En el culto del templo, probablemente uno o varios sacerdotes pronunciaban esta bendición. Cf. Nm 6.24-26; Sal 134.3.
16 El cielo pertenece al Señor,
y al hombre le dio la tierra.115.16 Cf. Gn 1.28; Sal 8.4-8(5-9); Sab 9.2-3; 10.1-2.
17 Los que han bajado al mundo del silencio,115.17 El mundo del silencio: es decir, el sheol o reino de la muerte (véase Reino de la muerte en el Índice temático). Véase también Sal 6.5(6) n.
los que ya han muerto, no pueden alabar al Señor;
18 pero nosotros lo alabaremos
ahora y siempre.
¡Aleluya!