Publicidade

Salmos 51

Oh Dios, ten compasión de mí#Salmo 51 Esta súplica individual, en razón de su contenido, es la oración penitencial por excelencia. El salmista pide al Señor que lo purifique y lo renueve interiormente, para que él, a su vez, pueda dar testimonio de la misericordia divina y trabajar por la conversión de los pecadores (v. 13 [15]). Éste es uno de los siete salmos llamados penitenciales (Sal 6; 32; 38; 102; 130; 143).
1 (1) Del maestro de coro. Salmo de David, (2) después que el profeta Natán lo reprendió por haber cometido adulterio con Betsabé.#51.0(2) Cf. 2 S 12.1-14.

1 1 (3) Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí;

por tu gran ternura, borra mis culpas.

2 2 (4) ¡Lávame de mi maldad!

¡Límpiame de mi pecado!

3 3 (5) Reconozco que he sido rebelde;

mi pecado no se borra de mi mente.

4 4 (6) Contra ti he pecado, y solo contra ti,

haciendo lo malo, lo que tú condenas.

Por eso tu sentencia es justa;

irreprochable tu juicio.

5 5 (7) En verdad, soy malo desde que nací;

soy pecador desde el seno de mi madre.

6 6 (8) En verdad, tú amas al corazón sincero,

y en lo íntimo me has dado sabiduría.

7 7 (9) Purifícame con hisopo, y quedaré limpio;

lávame, y quedaré más blanco que la nieve.

8 8 (10) Lléname de gozo y alegría;

alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado.

9 9 (11) Aleja de tu vista mis pecados

y borra todas mis maldades.

10 10 (12) Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!,

¡dame un espíritu nuevo y fiel!

11 11 (13) No me apartes de tu presencia

ni me quites tu santo espíritu.

12 12 (14) Hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación;

sosténme con tu espíritu generoso,

13 13 (15) para que yo enseñe a los rebeldes tus caminos

y los pecadores se vuelvan a ti.

14 14 (16) Líbrame de cometer homicidios,

oh Dios, Dios de mi salvación,

y anunciaré con cantos que tú eres justo.

15 15 (17) Señor, abre mis labios,

y con mis labios te cantaré alabanzas.

16 16 (18) Pues tú no quieres ofrendas ni holocaustos;

yo te los daría, pero no es lo que te agrada.

17 17 (19) Las ofrendas a Dios son un espíritu dolido;

¡tú no desprecias, oh Dios, un corazón hecho pedazos!

18 18 (20) Haz bien a Sión, por tu buena voluntad;

vuelve a levantar los muros de Jerusalén.

19 19 (21) Entonces aceptarás los sacrificios requeridos,

las ofrendas y los holocaustos;

entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.

Veja também

Publicidade
Bíblia Online Bíblia Online

Bíblia Online • Versão: 2026-06-22_10-02-25-