La inútil jactancia del malvado#Salmo 52 Es difícil clasificar este salmo dentro de un género literario determinado. En él se combinan elementos provenientes de la tradición profética con otros que proceden de la tradición sapiencial. El salmista denuncia primero la prepotencia de los poderosos, que no dudan en recurrir a la mentira y a la calumnia con tal de llevar a cabo sus malos propósitos (vv. 1-4 [3-6]). Luego anuncia el justo castigo que espera a tales personas, poniéndolo en contraste con la paz y la prosperidad de las que goza él mismo a causa de su confianza en Dios (vv. 8-9 [10-11]). Cf. Sal 58; 82.
1 (1) Del maestro de coro. Instrucción#52.0(1) Instrucción: Véase Sal 32.0(1a) n. de David, (2) cuando Doeg el edomita fue a contarle a Saúl que David había estado en la casa de Ahimélec.#52.0(1-2) El título hebreo del salmo alude al episodio narrado en 1 S 22.9-10. Cf. 1 S 21.7(8).
1 1 (3) ¿Por qué presumes de tu maldad, oh poderoso?
¡El amor de Dios es constante!
2 2 (4) Solo piensas en hacer lo malo;
tu lengua es traicionera como un cuchillo afilado.
3 3 (5) Prefieres lo malo a lo bueno,
prefieres la mentira a la verdad.
4 4 (6) Lengua embustera,
prefieres las palabras destructivas;
5 5 (7) pero Dios también te destruirá para siempre:
te tomará y te echará de tu casa; te quitará la vida.
6 6 (8) Los que obedecen a Dios, verán esto y sentirán temor;
pero se burlarán de aquel hombre, diciendo:
7 7 (9) «Miren al que no busca protección en Dios;
al que confía en sus grandes riquezas
y persiste en su maldad.»
8 8 (10) Pero yo soy como un olivo verde
en el templo de Dios;
¡siempre confiaré en su amor!
9 9 (11) Oh Dios, siempre te daré gracias por lo que has hecho;