8 8 (9) Despierta, alma mía;
despierten, arpa y salterio;
¡despertaré al nuevo día!57.8(9) Al nuevo día: Lit. a la aurora; es decir, que ya antes del alba el salmista alabará a Dios en el templo, porque temprano en la mañana es la hora de oración por excelencia (Sal 59.16 [17]; 88.13 [14]; 119.147; Eclo 39.5; Sab 16.28).