Eternidad de Dios y fragilidad del hombre#Salmo 90 Este salmo consta de dos partes: una meditación de tono didáctico o sapiencial (vv. 1-12) y una súplica colectiva (vv. 13-17). La meditación contrapone la eternidad de Dios a la brevedad de la vida humana, hecha en su mayor parte de trabajos y miserias (v. 10). En la súplica, el salmista pide al Señor una alegría tan prolongada como fueron largos sus años de aflicción (v. 15).
1 1 (1b) Señor, tú has sido nuestro refugio
por todas las edades.
2 Desde antes que se formaran los montes
y que existieran la tierra y el mundo,
desde los tiempos antiguos
y hasta los tiempos postreros,
tú eres Dios.