4 El Señor ha hecho un juramento,
y no va a desdecirse:
«Tú eres sacerdote para siempre,
de la misma clase que Melquisedec.»110.4 La carta a los Hebreos se apoya principalmente en este v. cuando habla del sacerdocio de Cristo (Heb 5.6; 6.20—7.28). Acerca de Melquisedec, rey de Salem (Jerusalén) y sacerdote del Dios altísimo, cf. Gn 14.18-20.