6 Las promesas del Señor son puras;
¡son como la plata más pura,
refinada en el horno siete veces!12.6(7) Sobre la imagen del horno o crisol donde se purifican los metales, cf. Job 23.10; Sal 17.3; Pr 17.3; Is 48.10; Zac 13.8-9. El siete es el número que simboliza la perfección y la plenitud. Cf. Gn 4.15,24; Sal 79.12; véase Ap 1.4 nota.