1a (1a) Del maestro de coro. De David.
1 1 (1b) Los necios piensan que no hay Dios:
todos se han pervertido;
han hecho cosas horribles;
¡no hay nadie que haga lo bueno!14.1(1b) Más que hacer una profesión de ateísmo, el necio niega o pone en duda que Dios intervenga activamente en los asuntos humanos. La consecuencia inmediata de esta negación práctica de Dios es una conducta perversa. Cf. Job 22.13-14; Sal 10.4,11; 36.1(2); 73.11; 94.7.
2 Desde el cielo mira el Señor a los hombres
para ver si hay alguien con entendimiento,
alguien que busque a Dios.
3 Pero todos se han ido por mal camino;
todos por igual se han pervertido.
¡Ya no hay quien haga lo bueno!
¡No hay ni siquiera uno!Ro 3.10-12.
4 No tienen entendimiento los malhechores,
los que se comen a mi pueblo como quien come pan,
los que no invocan el nombre del Señor.
5 Temblarán llenos de miedo,
pues Dios está con los que lo obedecen.
6 Se burlan de los anhelos del humilde,
pero el Señor lo protege.
7 ¡Ojalá que del monte Sión14.7 Monte Sión: Véase Sal 2.6 n.
venga la salvación de Israel!
Cuando el Señor haga cambiar la suerte14.7 Haga cambiar la suerte: otra posible traducción: haga volver a los cautivos. Cf. Dt 30.3; Sal 126.1; Jer 29.14; 30.3,18. Véase Sal 85.1(2) n. de su pueblo,
se alegrarán los descendientes de Jacob,
todo el pueblo de Israel.14.7 Se alegrarán... de Israel: Lit. se regocijará Jacob y se alegrará Israel. Ejemplo típico de paralelismo sinónimo en la poesía hebrea. Acerca de este paralelismo, véase la Introducción a los Salmos (2 [a]). Jacob e Israel no son dos personajes o pueblos distintos, sino uno solo. Véase Jacob en el Índice temático.