El Señor escucha nuestros ruegos#Salmo 28 Súplica individual, ante la amenaza de un peligro mortal.
1a (1a) De David.
1 1 (1b) Señor, mi protector,28.1(1b) Protector: Lit. mi roca. Véase Sal 18.2(3) n.
a ti clamo.
¡No te niegues a responderme!
Pues si te niegas a responderme,
ya puedo contarme entre los muertos.
2 Oye mis gritos cuando te pido ayuda,
cuando extiendo mis manos hacia tu santo templo.
3 No me arrastres junto con los malvados,
no me hagas correr la suerte de los malhechores,
que por fuera se muestran amistosos
pero por dentro son todo maldad.
4 Dales su merecido,
conforme a sus malas acciones;Jer 50.29;Ap 18.6.
págales con la misma moneda,
conforme al mal que han cometido.
5 Ya que no tienen presentes
las cosas que hizo el Señor,
¡que él los destruya y no los vuelva a levantar!
6 ¡Bendito sea el Señor, que ha escuchado mis ruegos!
7 El Señor es mi poderoso protector;
en él confié plenamente, y él me ayudó.
Mi corazón está alegre;
cantaré y daré gracias al Señor.28.6-7 Canto de acción de gracias que el salmista entona anticipadamente, porque está seguro de que su oración será escuchada. Cf. Sal 22.22-25(23-26).
8 El Señor es la fuerza de su pueblo;
es ayuda y refugio de su rey escogido.28.8 Su rey escogido: Lit. su ungido. Véase Sal 2.2 n.
9 Salva a tu pueblo, Señor;
bendice a los tuyos.
Cuídalos como un pastor;
¡llévalos en tus brazos para siempre!28.8-9 Oración por el rey y por el pueblo, añadida probablemente más tarde, para el uso litúrgico del salmo.