4 4 (6) Contra ti he pecado, y solo contra ti,
haciendo lo malo, lo que tú condenas.
Por eso tu sentencia es justa;
irreprochable tu juicio.
5 5 (7) En verdad, soy malo desde que nací;
soy pecador desde el seno de mi madre.
6 6 (8) En verdad, tú amas al corazón sincero,
y en lo íntimo me has dado sabiduría.
7 7 (9) Purifícame con hisopo, y quedaré limpio;
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
8 8 (10) Lléname de gozo y alegría;
alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado.
9 9 (11) Aleja de tu vista mis pecados
y borra todas mis maldades.