Confío en Dios y alabo su palabra
1 Ten compasión de mí, Dios mío,
pues hay gente que me persigue;
a todas horas me atacan y me oprimen.
3 Cuando tengo miedo, confío en ti.
4 Confío en Dios y alabo su palabra;
confío en Dios y no tengo miedo.
¿Qué me puede hacer el hombre?56.3-4(4-5) Sal 118.5-6; Heb 13.6.,56.4(5) El hombre, en hebreo Lit. la carne, término que pone de relieve la debilidad de los seres humanos, en contraste con el poder de Dios. Cf. Is 40.6-7.
8 Tú llevas la cuenta de mis huidas;
tú recoges cada una de mis lágrimas.56.8(9) Tú recoges cada una de mis lágrimas: Lit. mis lágrimas están recogidas en tu odre, es decir, en un trozo de cuero cosido de tal manera que puede contener ciertos líquidos, como el agua o el vino. Esta imagen audaz expresa el íntimo conocimiento que tiene Dios de la aflicción del salmista.
¿Acaso no las tienes anotadas en tu libro?56.8(9) Tu libro: El salmista habla como si Dios fuera anotando en un libro las acciones buenas o malas de los hombres, con vistas al día del juicio (Dn 7.10; Mal 3.16; Ap 20.12; 21.27). Véanse Sal 69.28(29) n.; 139.16 n.
11 confío en Dios y no tengo miedo.
¿Qué me puede hacer el hombre?