15 Mucho le cuesta al Señor
ver morir a los que lo aman.116.15 El Señor tiene un gran aprecio por la vida de sus fieles (cf. Sal 72.14). Si él no quiere la muerte del pecador, sino que cambie de conducta y viva (Ez 33.11), tampoco puede ver con indiferencia que sus servidores se hundan en el reino de la muerte. Véase Sal 6.5(6) n.