1 1 (1b) Desde el fondo del abismo
clamo a ti, Señor:130.1(1b) Sal 32.3-4; Jon 2.2(3).
2 ¡Escucha, Señor, mi voz!,
¡atiendan tus oídos mi grito suplicante!
3 Señor, Señor,
si tuvieras en cuenta la maldad,
¿quién podría mantenerse en pie?130.3 Si el Señor pidiera cuenta rigurosa de los pecados cometidos, nadie podría escapar a la condenación. Cf. Ro 3.23.
4 Pero en ti encontramos perdón,
para que te honremos.Miq 7.18.
5 Con toda mi alma espero al Señor,
y confío en su palabra.
6 Yo espero al Señor
más que los centinelas a la mañana.
Así como los centinelas esperan a la mañana,
7 espera tú, Israel, al Señor,
pues en él hay amor y completa libertad.
8 ¡Él librará a Israel de toda su maldad!Mt 1.21;Tit 2.14.